Dos destinos imperdibles!

Islandia

Este país es un conjunto insular formado por una isla grande, la segunda mas grande de Europa, y otras mínimas que se detectan en el océano Atlántico. Aunque está muy cerca del Círculo Polar Ártico los inviernos son poco rigurosos, -3 ºC suele ser la mínima. 

Reikiavik es una de las ciudades principales y denota a simple vista la igualdad de género: Islandia es el país con menos brecha de género en el mundo. En la orilla norte del lago Tjörnin, el Ayuntamiento, un edificio cubico, recubierto hasta la mitad por musgo, cuenta con exposiciones de arte y con una gran maqueta del país que sirve para ver donde se encuentra el volcán Eyjafjallajökull  que entró en erupción en 2010.

Otro punto de interés es la catedral luterana Hallgrímskirkja. Es una de las arquitecturas más altas de la ciudad y en su interior tiene una torre observatorio con magnificas vistas. También Perlan, famoso edificio formado por 6 tanques de agua que almacenan 4 millones de litros de agua caliente para la ciudad, ofrece una vista impresionante desde su mirador y en el quinto piso, el restaurant The Pearl permite sacar fotos panorámicas.

Desde Reikiavik se realizan avisajes de ballenas mar adentro. Es un tour muy emocionante! También Blue Laggon, que  tiene piscinas de aguas termales color turquesa, es uno de los sitios más concurridos.

Si te gusta la aventura y el frío, hay caminatas por la lengua del glaciar Jökulsárlón, llamada Breiðamerkurjökull , una de las mayores y más impresionantes que pueden verse en la isla.

Otro lugar imperdible son las cataratas Gullfoss, Geysir y el Parque Nacional de Thingvellir.

 

Noruega

La propuesta es subirse a un barco de expedición durante 11 días, que navega entre las sinuosidades del archipiélago de Svarbad, y poder conocer la “Tierra de Osos”

En esta región hay pocos humanos y muchos osos polares, en quienes el gobierno local invierte gran cantidad de recursos para proteger y conservar.

La capital es Longyerbyen, único y pequeño pueblo de dos mil habitantes, con algún hotel y pocas calles.  En las afueras hay algo muy llamativo: la Bóveda o Banco Global de Semillas, también llamada Bóveda del Día Final: colección de simientes más importante del mundo. Es un túnel en el permafrost donde reposan más de cien millones de semillas de todo el planeta para la alimentación futura.

También hay algunos asentamientos, como pueblos mineros rusos, algunas estaciones científicas de otros países y un pequeño caserío y conjunto de bases científicas.

Algunos turistas llegan a Longyearbyen en avión desde Noruega continental, con vuelos que salen de Oslo o de Tromso, para realizar excursiones terrestres, trekkings, paseos en motos de nieve o con trineos tirados por perros, travesías glaciares y también para embarcarse y recorrer a fondo el archipiélago e pos de su fauna y paisajes. Con un barco como el Silver Explorer se puede recorrer gran parte del archipiélago ya que está diseñado para este tipo de viajes. Cada día salen entre dos y tres salidas en los Zodiacs o landings, que son bajadas a tierra. Van con un grupo de expertos en regiones polares: biólogos, geólogos, historiador,  versados en glaciología, aves, cambio climático, entre otros. Comienzan temprano y van acompañados de beaguards, encargados de avistar y proteger a los osos. Existen protocolos estrictos en la zona: solo se pueden observar los osos desde el crucero o gomones, jamás en tierra firme. También bajan en diferentes lugares a caminar, subir pequeños cerros, andar sobre algún glaciar, y conocer en estas bajadas más diversidad de fauna.

Al finalizar la excursión muchas veces ofrecen realizar una segunda expedición “nocturna” (en época de sol) por el enorme glaciar de Austfonna, de 8.100 km2 de extensión, ubicado en la isla de Norauslandet.